Por qué no tienes que dejar de navegar


Mar abierto, viento, naturaleza y esa peculiar sensación de libertad que se siente durante la navegación es inigualable. Navegar es una pasión, una necesidad para muchos de vosotros.

Sin embargo, los azares de la vida pueden poner sobre la mesa la cuestión de seguir navegando.

No renuncies a tus sueños: ¡navegamos!


Porque navegar es sinónimo de seguir explorando, soñando, descubriendo.
De hecho, navegar es una buena manera de mantener una buena forma mental. El aire libre y las interacciones con otros navegantes en el puerto o tener la responsabilidad de una tripulación son verdaderos argumentos para seguir practicando la vela.

Desde un punto de vista físico, cuando navegas, el cuerpo no se somete a la misma tensión que cuando corres o cuando practicas tenis. Porque la vela es lo que se llama un deporte “llevado”, un deporte mecánico. Es un esfuerzo menos exigente.

Sin embargo, la edad, una lesión, un problema de espalda o de hombro... pueden verse rápidamente como dificultades insuperables. Por ejemplo, el uso del cabrestante puede parecer difícil según su morfología, el clima o el tipo de embarcación. En Ewincher, creemos que no tienes que renunciar a tu pasión. Adaptar su embarcación a sus propias condiciones físicas parece ser la solución adecuada.

La edad no es necesariamente una barrera

Según la Federación Francesa de Marinas, la edad media de los propietarios de embarcaciones de recreo ha pasado de 60 a 65 años en poco tiempo. ¡Y progresa un año cada año!
Es un hecho, muchos marineros están jubilados.
Y aunque no todos seremos capaces de vivir las mismas aventuras que John Sanders -que completó su undécima vuelta al mundo en solitario a los 81 años-, la edad no es necesariamente un obstáculo para la práctica de la vela.
 

Lo importante es escucharte a ti mismo, a tu cuerpo. Si te sientes capaz y estás en una forma decente, la envidia y la salud se apoderarán de la edad.
Seguramente, los años tienen un impacto en nuestra resistencia y fuerza. Es un hecho. Pero, ¿debemos renunciar a la idea de navegar por todo eso?

Para seguir practicando vela: cambia tu rutina


Dolores crónicos en el hombro o en la espalda, la falta de fuerza… Todo el mundo puede sentir esto. Los años que pasan no suelen ayudar. Sin embargo, al promover la comodidad y la convivencia, es posible continuar navegando.

Los viajes podrían ser, por ejemplo, más cortos que antes. No es necesario navegar durante días para encontrar el placer de navegar. La costa francesa, como muchas otras, está llena de calas y calas desiertas que puedes descubrir y disfrutar.

La anticipación tiene que seguir siendo una regla básica y le permitirá evitar hacer movimientos apresurados y en una posición incómoda. ¡Tendrás que reemplazar la fuerza de tu cuerpo con la de tu cerebro! Pero es posible que también deba cambiar sus hábitos.

Adapta tu embarcación a tu condición física

También es importante cambiar tus hábitos y adaptar tu embarcación a tu condición física.
Por ejemplo, es posible modificar su velero instalando equipos eléctricos.

Los enrolladores eléctricos y los foques autovirantes son buenas maneras de reducir el trabajo físico asociado con la navegación.

Opte por la manija del cabrestante eléctrico


También puedes pensar en la manivela del cabrestante eléctrico, Ewincher, que te permite mantener todas las sensaciones a las que estás acostumbrado.
Para muchos navegantes, Ewincher es como tener un tripulante adicional a bordo. La empuñadura, realmente ergonómica, facilita todas las maniobras de un velero (subida al mástil, izado de la vela mayor, escota en una génova, etc.).
Los testimonios de los usuarios, de todo el mundo, están ahí para atestiguar cómo el mango del cabrestante eléctrico ayuda en la navegación:

“Tengo experiencias absolutamente brillantes con el Ewincher 2, lo que hace que navegar con tripulación reducida sea pan comido”.
 Yusuke - Japon
"Estamos extremadamente satisfechos con nuestra elección y eso después de 4 años de usar Ewincher, especialmente para izar la vela mayor". 
 Patrick - Francia
“Compramos un Ewincher y transformó mi experiencia de navegación. Soy una mujer de 60 años y aunque he navegado mucho en nuestro Swan de 57 pies, nunca logré sentir que tenía el control. Este ya no es el caso con Ewincher”.
Sally - UK


Con la manivela del cabrestante eléctrico Ewincher a bordo, las maniobras que requieren fuerza y ​​energía se simplifican. Podrás aprovechar al máximo el placer de navegar manteniendo un perfecto control y todos tus hábitos.

Por tanto, la elección de tu equipo es decisiva si quieres hacer más fácil tu día a día a bordo y permitir la participación de todos los miembros de tu tripulación.
La condición física, la morfología, la edad... ya no son un obstáculo para navegar con Ewincher.